Salomón es el símbolo de la sabiduría. Según la Biblia, gobernó un reino próspero, construyó el Templo de Jerusalén y recibió a la reina de Saba. Pero la misma tradición que lo convirtió en el más sabio de los reyes cuenta también cómo perdió el rumbo y dejó tras de sí un reino a punto de romperse.
Las claves de esta historia
El hijo de David
Salomón era hijo del rey David y de Betsabé. No era el primogénito, y su llegada al trono estuvo marcada por intrigas cortesanas y la eliminación de sus rivales. La tradición sitúa su reinado en el siglo X a. C., aproximadamente entre el 970 y el 931 a. C.
Según el primer libro de los Reyes, Dios se le apareció en sueños y le ofreció lo que quisiera. Salomón pidió un corazón capaz de juzgar con justicia. Por esa respuesta, dice el texto, recibió además riqueza y gloria.
El juicio y la reina de Saba
El episodio más famoso de su sabiduría es el juicio de las dos mujeres que reclamaban al mismo niño. Salomón ordenó partirlo por la mitad y reconoció a la verdadera madre en la mujer que prefirió renunciar a él antes que verlo morir.
Su fama llegó lejos. La Biblia cuenta que la reina de Saba viajó hasta Jerusalén para ponerlo a prueba con enigmas y regresó impresionada por su sabiduría y su riqueza.
El templo y el oro
Salomón construyó el Primer Templo de Jerusalén, que albergaba el Arca de la Alianza, y un palacio monumental. Su reinado se asocia con el comercio, las alianzas con otros reinos y una acumulación de oro que la Biblia describe con asombro.
Para sostener ese esplendor impuso trabajos forzados y altos tributos. El descontento, sobre todo en las tribus del norte, fue creciendo mientras la corte brillaba.
La caída
El relato bíblico atribuye a Salomón setecientas esposas y trescientas concubinas, muchas de ellas extranjeras, y afirma que en su vejez lo llevaron a adorar a otros dioses. Esa desviación, según el texto, fue la causa del castigo: el reino no sobreviviría unido.
Cuando murió, su hijo Roboam se negó a aliviar las cargas del pueblo. Las tribus del norte se separaron y formaron el reino de Israel. Solo Judá permaneció fiel a la dinastía de David.
La tradición le atribuye también el Eclesiastés, el libro que repite que todo es vanidad. Si realmente lo escribió o no, la idea encaja con su historia: el rey que lo consiguió todo descubrió que nada llenaba el vacío.
Entre la historia y la tradición
Fuera de la Biblia no hay inscripciones que mencionen directamente a Salomón. La arqueología sigue debatiendo el tamaño real de su reino y de sus construcciones. Algunos investigadores defienden una monarquía importante; otros creen que el relato engrandeció un reino más modesto. Lo que no se discute es la enorme influencia de su figura en el judaísmo, el cristianismo y el islam.
Lo pidió todo con sabiduría. Y cuando lo tuvo todo, descubrió que nada era suficiente.
Cronología
- Hacia 970 a. C.Salomón sucede a su padre David según la cronología tradicional.
- Siglo X a. C.Construcción del Primer Templo de Jerusalén.
- Hacia 931 a. C.Muerte de Salomón y división del reino en Israel y Judá.
- 587 a. C.Los babilonios destruyen el templo de Jerusalén.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue el rey Salomón?
Según la Biblia, fue el tercer rey de Israel, hijo de David y Betsabé, famoso por su sabiduría, su riqueza y la construcción del Primer Templo de Jerusalén en el siglo X a. C.
¿Existió realmente el rey Salomón?
No hay pruebas arqueológicas directas fuera de la Biblia. Muchos historiadores aceptan que existió una monarquía en Jerusalén en esa época, pero debaten su tamaño y poder real.
¿Qué pasó con el reino de Salomón tras su muerte?
Se dividió en dos: el reino de Israel al norte y el reino de Judá al sur, gobernado por su hijo Roboam.
¿Qué es el juicio de Salomón?
Es el episodio bíblico en el que Salomón resolvió la disputa entre dos mujeres que reclamaban al mismo niño, proponiendo partirlo por la mitad para descubrir a la verdadera madre.
Fuentes y bibliografía
- Primer libro de los Reyes, capítulos 1–11
- Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman, La Biblia desenterrada
- Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman, David y Salomón
- Steven L. McKenzie, King David: A Biography
