Pocos mitos se han repetido tanto como el del rey Midas. Un dios le concedió un deseo y él pidió que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Durante unas horas fue el hombre más rico del mundo. Después descubrió que no podía comer, ni beber, ni abrazar a nadie sin destruirlo.
Las claves de esta historia
Un favor a Dioniso
Midas reinaba en Frigia, en la actual Turquía. Un día, sus campesinos encontraron a Sileno, el viejo maestro y compañero de Dioniso, que se había perdido borracho. Midas lo acogió con hospitalidad durante días y después lo devolvió al dios.
Agradecido, Dioniso le ofreció concederle cualquier deseo. Midas no dudó: quería que todo lo que tocara se convirtiera en oro.
El toque de oro
Al principio, el don fue una maravilla. Midas tocó una rama y se volvió de oro. Tocó una piedra, una espiga, las columnas de su palacio. Todo brillaba.
Entonces se sentó a comer. El pan se endureció en sus manos y el vino se volvió metal líquido en su boca. Ovidio describe al rey hambriento y sediento en medio de su riqueza, odiando aquello que había deseado.
La escena más famosa de esta historia, en la que Midas abraza a su hija y la convierte en una estatua de oro, no procede de los autores antiguos. La añadió el escritor Nathaniel Hawthorne en 1852, en su versión para niños del mito. Desde entonces se ha convertido en la imagen que todos recordamos, porque expresa mejor que ninguna el precio de la codicia.
El río que arrastra oro
Desesperado, Midas suplicó a Dioniso que le retirara el don. El dios le ordenó lavarse en el nacimiento del río Pactolo. Al sumergirse, el poder pasó al agua. Según los antiguos, por eso el Pactolo arrastraba arenas de oro, una riqueza real que alimentó al reino de Lidia.
Midas no aprendió del todo la lección. En otro mito, juzgó un concurso musical entre Apolo y Pan y prefirió a Pan. Apolo, ofendido, le puso orejas de burro.
El Midas histórico
Detrás del mito hubo un rey real. Los textos asirios mencionan a Mita, rey de los mushki, que se identifica con el Midas de Frigia del siglo VIII a. C. Cerca de Gordion, su capital, se conserva un enorme túmulo funerario de esa época. Los arqueólogos no encontraron oro en su interior, sino bronce, madera y restos de un gran banquete funerario.
Pidió que todo se convirtiera en oro. Y lo consiguió. Ese fue exactamente el problema.
Cronología
- Siglo VIII a. C.Reina en Frigia un rey llamado Midas, conocido en los textos asirios como Mita.
- Siglo VIII a. C.Se construye el gran túmulo funerario de Gordion.
- Siglo IOvidio narra el mito del toque de oro en las Metamorfosis.
- 1852Nathaniel Hawthorne añade la escena de la hija convertida en oro.
Preguntas frecuentes
¿Quién era el rey Midas?
En la mitología griega, un rey de Frigia que recibió de Dioniso el poder de convertir en oro todo lo que tocaba. Existió además un rey histórico de Frigia llamado Midas en el siglo VIII a. C.
¿Cómo se libró Midas del toque de oro?
Dioniso le ordenó bañarse en el río Pactolo. El poder pasó al agua, y por eso, según la tradición, el río arrastraba oro.
¿Convirtió Midas a su hija en oro?
No en las fuentes antiguas. Esa escena fue añadida por Nathaniel Hawthorne en 1852 y se hizo tan popular que hoy forma parte del mito.
¿Qué significa el mito del rey Midas?
Es una advertencia sobre la codicia: la riqueza ilimitada puede destruir justamente aquello que da sentido a la vida.
Fuentes y bibliografía
- Ovidio, Metamorfosis, libro XI
- Heródoto, Historia, libro I
- Nathaniel Hawthorne, A Wonder-Book for Girls and Boys
- Pierre Grimal, Diccionario de mitología griega y romana
